jueves, 30 de diciembre de 2010

Bacteria que usa arsénico en ADN redefine la vida como la conocemos

0 comentarios
Investigadores de la NASA descubrieron una bacteria que usa arsénico en lugar de fósforo en la composición de su ADN, con lo cual se amplía la lista de elementos que podrían sustentar la vida en otros planetas

WASHINGTON. La Agencia Espacial Estadounidense (NASA) presentó una bacteria que puede alimentarse de arsénico e integrarlo a su ADN.

La expectativa mundial se despertó luego de que, a inicios de esta semana, la agencia federal, al parecer inspirada en la novela “La Conspiración” de Dan Brown, convocara a la prensa para anunciar un descubrimiento de astrobiología que impactará la búsqueda de vida extraterrestre.

El descubrimiento amplía la lista de elementos que pueden sustentar la eventual existencia de vida en otros planetas.

En la conferencia de prensa, realizada en la oficina central de la NASA, en Washington, los científicos precisaron que las investigaciones estuvieron centradas en este microbio, que fue hallado en la Tierra.


CAMBIO DE PARADIGMA

Felisa Wolfe Simon, del Instituto de Astrobiología de la NASA, explicó que todas las formas de vida que se conocen hasta ahora básicamente se componen de seis elementos: carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, azufre y fósforo. “Nunca habíamos visto que una bacteria puede seguir creciendo después de sustituir fósforo por arsénico”, dijo la científica estadounidense.

Agregó que la bacteria GFAJ-1 fue descubierta en las aguas tóxicas y salobres del lago Mono (California), pertenece a la familia Halomonadaceae y tiene la particularidad de incorporar el arsénico a su ácido desoxirribonucleico (ADN).

Wolfe Simon puntualizó que el descubrimiento científico abre la posibilidad de que existan formas de vida en otros planetas que no tienen fósforo en la atmósfera.

El arsénico es sumamente tóxico para los organismos vivos –al menos los conocidos hasta ahora– porque trastorna los procesos metabólicos. Desde el punto de vista químico, el arsénico se comporta en esta bacteria de manera similar al fosfato.

NUEVA OPORTUNIDAD

El profesor de ecología James Elser, de la Universidad Estatal de Arizona, manifestó que el hallazgo abre la posibilidad de trabajar con organismos que no necesiten el fósforo, un elemento que desempeña un papel crucial en la agricultura moderna y que podría tornarse escaso.

“El hallazgo de una forma de vida que no necesita el fósforo es impresionante”, enfatizó Elser.

Los científicos explicaron que el GFAJ-1 fue expuesto a concentraciones de arsénico cada vez mayores y la bacteria pudo adaptarse y seguir creciendo.

Los trabajos de investigación contaron con el apoyo de la NASA, el Departamento de Energía, el Instituto Nacional de Salud y varias universidades de Estados Unidos.


El arsénico cambia la forma de entender el mundo

Carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, azufre y fósforo. Esos son los seis elementos básicos que –hasta antes de esta semana– los humanos asumíamos como los únicos indispensables para la existencia de cualquier ser vivo. A partir de esa comprensión del mundo es que los científicos iniciaron, entre otras, las investigaciones dedicadas a buscar en el sistema solar rastros de formas de vida similares a la nuestra.

El jueves 2, investigadores de la NASA anunciaron el hallazgo en un lago californiano de la bacteria GFAJ-1 que asimiló el arsénico en su ADN y que además creció en un ambiente hostil para la vida como la conocemos… o como la conocíamos.

¿Es realmente un descubrimiento trascendente? Definitivamente sí.

Las razones son muchas. La primera y principal: que se ha comprobado por primera vez que existe en nuestro planeta otra forma de vida –en su estado más básico, pero vida al fin–, distinta a la que conocíamos. Por un lado, eso obligará a incluir al tóxico arsénico como elemento que puede ser utilizado para la formación y desarrollo de un ser vivo.

Y si llevamos el tema hacia la investigación espacial, obligará a que la búsqueda de ambientes para el desarrollo de vida en el universo ya no descarte aquellos que tienen arsénico en su composición.

Lo importante es recordar que hallazgos como este demuestran una vez más que no somos el centro del universo y que, pese a la manera en que la maltratamos, la naturaleza no deja de sorprendernos.


Fuente: El Comercio [1] [2]

0 comentarios: